Libro de Mormon

Libro de Mormon

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Prologo

Introduccion

Bueno, mi nombre es Oscar, soy Colombiano, soy miembro de la Iglesia de los Santos de los Últimos Dias hace mas de 20 años, llegue a esta gracias a los Misioneros, ellos hallaron a mi abuela Leonilde y ella me guió junto con ellos a descubrir el evangelio.

Claro que no fui el mas entregado miembro ni tampoco fui misionero, el Padre Celestial tenia planes diferentes para mi... mi abuela enfermo y pues fuimos poco alejándonos de la Iglesia y por ende de la Palabra, para mi fortuna logre ser bautizado y la compañía del Espíritu Santo fue constante, pase por momentos difíciles y de necesidad espiritual, estuve apunto de quebrarme y rendirme, y justo, en ese momento el Espíritu levantaba mi corazón y me mostraba el camino; aun que debo admitirlo no siempre dije que fue el Espíritu o el Padre, yo, decía " que buena suerte tengo, las cosas siempre mejoran, Dios me bendijo con muy buena suerte".

Después de mi bautizo pasaron mas de 20 años, durante ese tiempo no fui persona alocada en cosas como las relaciones sentimentales, fui mas bien muy puesto en mi sitio, me enamoraba pero tenia reglas personales que yo mismo me pedía respetar cuando conocía a una mujer  y estas reglas eran:

1. Que no fueran hermanas de mis amigos
2. Que no fuera  de la escuela o el trabajo
3. Que no fueran las novias de mis amigos o chica que le interese a uno de ellos

Ademas de estas reglas tenia a mi abuela siempre recordándome lo importante de escoger sabiamente a una mujer, y de como debía prepararme para ser un buen esposo,,, tan selectivo me hizo que tengo 33 años y no tengo esposa y tampoco hijos.

Bueno un día, muy triste por una relación terminada, una relación por la que devaste toda mi vida, me encontraba muy afligido, ore intensamente y de rodillas pedí al Padre me indicara su camino, que renunciaba a ser rebelde y que le seguiría y aceptaría cabalmente su camino, le pedí al Padre me guiara a donde yo le fuera útil para servir a el, y vinieron a mi los recuerdos de mi Bautismo de como bestia de blanco, y recordé la capilla donde fue mi bautismo... días después estuve parado frente a la capilla y busque como entrar en ella, y no lo logre,  y yo, ore al Padre Celestial diciendo, "Padre Celestial, si este es el camino que quieres que tome lo haré, si aquí es donde quieras que te sirva Señor, entonces pon me allí y te seguiré".

Pasada una semana y de visita donde mi mejor amigo en su bicicleteria, llegaron dos Misioneros, el El  Elder Beck y el Elder Carrera, y se dio inicio a cada dia como Mormon
 

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